
Durante el mes de junio pasado, la actividad productiva en Argentina presentó comportamientos dispares según los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Por un lado, la industria manufacturera mostró un pequeño repunte intermensual del 0,9%, aunque arrastra una caída acumulada del 2,2% en lo que va del año. En contrapartida, la construcción experimentó una abrupta caída del 4,1% en comparación con mayo, marcando un freno en su ritmo de evolución pese a mantener indicadores positivos en la comparación interanual.
La realidad de las fábricas argentinas muestra una leve mejoría en el corto plazo, pero con sectores que atraviesan dificultades profundas. Según el organismo oficial, “en junio de 2026, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) muestra una suba de 2,0% respecto a igual mes de 2025”. No obstante, el balance de la primera mitad del año sigue en terreno negativo, ya que “el acumulado enero-junio de 2026 presenta una disminución de 2,2% respecto a igual período de 2025”.

Dentro del desglose por rubros, las industrias textil y automotriz se posicionaron como las más afectadas. El informe detalla que los “productos textiles” sufrieron una fuerte contracción del 15,9% interanual. Por su parte, la división de “vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” registró una caída del 3,5%, destacándose que específicamente la “fabricación de vehículos automotores registra una baja interanual de 10,3%” debido a una menor producción de unidades.

Otras ramas también reportaron retrocesos significativos, como la “fabricación de maquinaria y equipo” con una baja del 16,8%, explicada principalmente por la caída en la producción de maquinaria agropecuaria (-27,9%) y aparatos de uso doméstico (-22,9%). En el extremo opuesto, el crecimiento general fue impulsado por sectores como “alimentos y bebidas” (+6,2%), “sustancias y productos químicos” (+11,0%) e “industrias metálicas básicas” (+11,8%).
La construcción: caída mensual y paradoja laboral
El sector de la construcción vivió un mes de junio marcado por una notable retracción en su nivel de actividad inmediata. El INDEC señaló que “el índice de la serie desestacionalizada muestra una variación negativa de 4,1% respecto al mes anterior”. A pesar de este traspié mensual, el sector aún sostiene números positivos frente al año pasado: “el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) muestra una suba de 4,0% respecto a igual mes de 2025” y un acumulado semestral con un aumento del 2,8%.

Una de las particularidades del informe es la discrepancia entre el empleo y los proyectos a futuro. Mientras que la superficie autorizada por permisos de edificación (dato de mayo) registró una baja del 6,1% con respecto al año anterior, el empleo formal mostró una dinámica inversa. El documento consigna que “en mayo de 2026, este indicador (puestos de trabajo registrados) registró una suba de 0,8% con respecto al mismo mes del año anterior”, alcanzando un total de 377.438 puestos activos.

En cuanto al consumo de materiales, el organismo observó tendencias mixtas en junio. Se registraron subas destacadas del 30,8% en el rubro resto (grifería, vidrios y tubos) y del 10,7% en artículos sanitarios. Sin embargo, se desplomó el consumo de insumos clave como el asfalto (-17,1%) y los mosaicos graníticos y calcáreos (-13,6%), reflejando el enfriamiento de ciertos tipos de obras. Finalmente, las expectativas empresariales para el trimestre julio-septiembre son cautas, ya que el 71,1% de las constructoras dedicadas a la obra privada estima que el nivel de actividad no variará en el corto plazo.